Naturaleza, sol, vida

En mi anterior entrada sobre pedagogía verde hablamos sobre la importancia del contacto con la naturaleza desde las edades más tempranas para un correcto desarrollo de personas sanas. Cómo, las personas en contacto con la naturaleza, desarrollamos vidas más sostenibles y en consonancia con nuestro entorno. Avanzando un poco más en esta pedagogía verde y hoy hablaremos del poder curativo de la naturaleza.

Hace años la tierra era considerada como un elemento inerte sobre el que desarrollábamos la vida los seres humanos y los seres que se movían. Esta idea empezó a replantearse desde hace años. Los pueblos que rinden culto a la Pacha Mama, la consideran un ser vivo, un todo, un ente superior que se autorregula, que tiene vida propia, a la que hay que cuidar y respetar. Esta Pacha Mama existió antes que el ser humano. La finalidad de la Tierra es la protección de la vida y de los seres que en ella habitan. Por lo que la nueva biología parte de la idea de que el concepto de vida debe de incluir no solo los seres vivos si no también los seres inertes como las moléculas, las rocas y los minerales porque forman parte de un todo, que es la Pacha Mama. Aquí es donde va a surgir el concepto de biodiversidad, la cual será más rica cuantas más especies existan sobre la tierra y formen ecosistemas. Estas especies contaran con más vitalidad energética y capacidad para regular las condiciones de vida en el planeta y de esta manera hacer posible su continuidad sostenible de la Pacha Mama.

El vinculo que tenemos con la naturaleza proviene de los sentimientos, de ese sentimiento de formar parte de un todo, de la Pacha Mama. Naturalmente estamos en constante intercambio de energía con la naturaleza aunque racionalmente no nos demos cuenta, pero estamos más conectados de lo que nos creemos. Por eso nuestra salud y la salud de la naturaleza están claramente interconectadas.

Actualmente muchas de nuestras enfermedades puede que vengan derivadas de la falta de contacto con la naturaleza, falta de conexión con nuestro vinculo natural con la Gaia. Nuestro estilo de vida, de trabajo, hace que cada vez estemos mas desconectados del medio ambiente y esto tiene consecuencias en nuestra persona y en nuestros/as menores. Numerosos estudios demuestran que hay una relación directa entre “nuestro vigor físico, mental y espiritual de niños y adultos, con la riqueza y calidad de sus experiencias con la naturaleza” (R.LOUV, The last child in the woods)

Por ejemplo, el sol es una fuente primaria de vitamina D. En nuestra infancia es la responsable de la fijación del calcio en los huesos y cuya carencia puede producir raquitismo. Se aconseja disfrutar del sol al menos 15 minutos al día al aire libre. Este simple gesto favorece el correcto desarrollo muscular en la adolescencia, asegura el buen funcionamiento del hígado e intestinos, protege el corazón, refuerza el sistema inmunitario y nervioso, la capacidad de atención, el aprendizaje, etc. Este pequeño gesto de pasar 15 minutos al día al sol consigue que nuestro sistema inmunitario esté más fuerte para afrontar las largas jornadas de trabajo y estudio que soportamos cada día. 

El tiempo de la naturaleza no es lineal, sino que es cíclico. Es un ciclo que va respetando los ritmos de cada ser vivo y los cuales no deberían acelerarse para que todo estuviera en armonía con todo el sistema. Las actividades que se llevan a cabo al aire libre dan una sensación de paz y armonía, reducen el riesgo de padecer enfermedades mentales, da sensación de bienestar y aumenta la autoestima. Solo con pasear 5 minutos por un parque, pasear en bici o escuchar el agua correr de un río es suficiente para sentir estos beneficios. O simplemente en tu trabajo tener una ventana donde poder observar una zona verde, un parque, arboles, jardines…. sirven para llevar a cabo el trabajo diario de una manera mas positiva y productiva.

Los hermanos Kaplan acuñaron el concepto “medio ambiente restaurador” para comentar el efecto calmante y relajante del verde. (R. Kaplan y S. Kaplan The experience of nature: a psycological perspetive). Así que intentemos sacar esos 15 minutos para ponernos al sol, pasear por un parque, ir mas en bici, escapar a la montaña los fines de semana, antes que quedarnos en el sofá…. Y a la larga sentiremos los efectos positivos que se producen en nuestro organismo y en el de toda nuestra familia.

Laura Casla

Baobab Espai Comunitari

Construimos conocimiento, compartimos humanidad

Si nos preguntas a quién va dirigido todo el trabajo de Baobab Espai Comunitari, te diremos a las personas de nuestro ámbito territorial; pueden ser niños, niñas, adolescentes, adultos, reunidos por edades o por intereses.

Pero hay otro aspecto, deseamos que nuestras intervenciones propicien dejar al ser humano que llevamos dentro, tan denostado al ser reducido a un simple consumidor. Nuestro trabajo pone los medios para que sea una experiencia multidimensional, “la excusa” compartir temas como ecología desarrollo sostenible, la ciudad espacio vivo, los valores humanos, la sostenibilidad.

Nos seguimos planteando la complejidad de nuestros interlocutores, que deseamos fervientemente que nos respondan y se planteen preguntas desde la creatividad, la emoción, la pasión, la suavidad, desde la inteligencia y el sentir.

Seguimos formándonos para construir conocimientos, experiencias, emociones sobre los temas que focalizan nuestras intervenciones, seguimos construyendo…

Irene Diez

Baobab Espai Comunitari

Renaturalización del juego libre

Ya que en nuestra entrada anterior hablamos de la ocupación del espacio en los
patios de recreo, me ha parecido pertinente seguir en esta línea y profundizar, esta
vez, en las zona de juego en sí.
Especialmente si se trata de zonas urbanas, que son cada vez menos amables con los
niños/niñas, estos espacios, son entornos muy controlados y asépticos, donde los/las
niños/niñas no tienen ni cómo ni dónde experimentar riesgos saludables.

En opinión
de los expertos/as, los/las niños/niñas necesitan poder experimentar situaciones de
riesgo para su desarrollo a través de la inclusión de esos riesgos en su entorno
cotidiano, y satisfacer necesidades psicológicas fundamentales para la construcción
del ser humano: como la autonomía, o la relación con sus iguales sin la dirección ni la
presencia permanente de los adultos a lo largo de su infancia, o será difícil ponerlas
en práctica de golpe al crecer. Y hoy, lamentablemente, no lo tienen fácil.
Según Heike Freire. Psicóloga, filósofa, experta en infancia, naturaleza e
innovación educativa y autora del Educar en Verde (Graó) y de Estate quiero
y atiende (Herder)
“aprender a medir los riesgos es esencial para desarrollar las capacidades porque
sin riesgo, no hay aprendizaje”.
Yo he tenido la oportunidad de vivir estas zonas de juego, como acompañante, y he
podido comprobar como los/las usuarios/usuarias sólo, encuentran caucho bajo sus
pies y plástico en sus manos. Las opciones que les ofrecen, son figuras terminadas,
que no dan opción a la imaginación o transformación, por lo que acaban yendo de
una a otra frenéticamente, aburridos y buscando la emoción, superando los límites
de ese riesgo controlado. En esta última parte, también se posiciona Penny Ritscher,
maestra y pedagoga estadounidense, en El jardín de los secretos (Octaedro – Rosa
Sensat), donde se plantea si no es precisamente la ausencia de riesgos “la causa de
que los niños acaben haciéndose más daño, ya que no perfeccionan suficientemente
sus habilidades corporales y también se aburren y se ponen más nerviosos”.

Inevitablemente, al presenciar estas situaciones, vinieron a mi mente recuerdos de
mi infancia, donde un tronco, una cuerda, suelos con arena y piedra, o un árbol, se
convertían en herramientas y personajes de historias y aventuras mágicas, una y otra
vez, no había límites. ¿Y dónde encontraba esa posibilidad inagotable de recursos
para mis juegos? En la naturaleza.
Más naturaleza no implica una mayor peligrosidad, pero sí la posibilidad de asumir
más decisiones y de desarrollar más capacidades. Desde finales del pasado siglo XX
hasta hoy se pueden encontrar multitud de estudios que confirman los beneficios
del contacto y el juego en la naturaleza para la infancia a nivel físico, social y
emocional. En este sentido, Clara Pons, divulgadora del juego libre en la naturaleza y
autora del blog educativo Tierra en las manos, también encuentra fundamental que
las zonas de juegos tengan estas estructura distintas, más creativas y que posibiliten
mayores aventuras. “En las zonas urbanizadas es muy difícil encontrar naturaleza, así
que es importante que los parques puedan seguir teniendo materiales naturales en
el pavimento y que haya vegetación porque ese contacto con la naturaleza favorece
la salud de los niños y climas más relajados”, explica Clara.
Según la divulgadora, después de muchos años de fuerte protección de la infancia,
“de acolcharles el entorno al máximo”, es necesaria una revisión de nuestra
percepción del riesgo. “Hay que evitar peligros innecesarios, por supuesto, pero no
les hemos de robar la oportunidad a los niños de evaluar sus propias capacidades y
de tener una infancia sana y divertida”, reclama.

Existen diversas iniciativas de esta renaturalización del espacio: La escuela pública
Colonia Güell de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), es una de ellas. Llevan cuatro
años trabajando en el proyecto y asegura la docente que detectó esta necesidad,
que solo encuentran beneficios: “Hemos mejorado el huerto y tenemos un estanque
con su propio ecosistema. Se dan clases fuera e incluso se celebran asambleas en el
patio. Hemos ganado riqueza en el juego, una mejor convivencia mejor entre los
alumnos y hemos unido a toda una comunidad corresponsabilizando a todo el
mundo del proyecto”.


Otro caso se encuentra, en la escuela pública Martínez Valls de Ontinyent (Valencia),
fue una madre la que transformó la inquietud que había surgido entre parte de las
familias y del profesorado sobre la necesidad de mejorar el escenario de juego de los
niños. Explica Inma Ibáñez que en el proyecto “Patis Actius” el diseño de cada
elemento que han ido incorporando “se ha decidido de forma colectiva, analizando
pros y contras, teniendo en cuenta los fundamentos del proyecto y utilizando
materiales respetuosos con el medio ambiente”- En pocos meses, según Inma, en el
cole ya han notado “un mejor aprovechamiento del espacio” y una disminución de
conflictos en las horas del patio “gracias a que este ofrece mayores posibilidades de
juego”.
Pero no solamente se deben beneficiar de estos cambios, los espacios de juego
dentro de los colegios, así encontramos en Madrid la iniciativa de El Almendro 3,
nacida a finales de 2015 para darle una segunda oportunidad a un solar abandonado
desde la idea de que los niños tuvieran un lugar de juego libre en un barrio tan
turístico y adultocéntrico como La Latina.

Varias AMPAS del barrio, consiguieron que
el Ayuntamiento madrileño acondicionara sin mucho más que el saneamiento de la
tierra, una fuente y la disposición de algunos bancos. “Convocamos una asamblea
con los niños para ver qué querían en el solar. Las cosas que pedían eran una
montaña, una cueva, un dragón y esconder tesoros”, explica Alberto Nanclares, uno
de sus promotores, que considera que “los columpios de hoy en día son aburridos,
poco abstractos y están hiperregulados por la cultura del riesgo”.
A lo largo de estos tres años los usuarios del Almendro 3 han debatido en numerosas
ocasiones acerca de la seguridad del recinto y siempre lo hacen teniendo en cuenta
que “no se puede jugar libremente sin un cuidado colectivo”. Ahora Alberto ha
lanzado una propuesta a través de la plataforma participativa DecideMadrid para
que otros solares de la capital también se conviertan en lugares de juego libre. Su
puesta en marcha podrá ser valorada a lo largo de los próximos meses.

Basado en el blog RECURSOS EDUCATIVOS: Sin riesgo, no hay aprendizaje. Escrito por Angel López Almagro.

Elena Brocalero

Baobab Oci Creatiu

La Deriva Personal

Hace un mes en el blog escribí sobre la Educación Creadora. El post de hoy es un pasito mas en este “tipo de educación”. Hoy hablaremos sobre la Deriva Personal. 

Toda persona al nacer cuenta con unas capacidades internas por desarrollar. Estas capacidades puede que se desarrollen o no, todo dependiendo de los condicionamientos externos y de los espacios de desplieguen que se vayan dando. Si tenemos la inmensa suerte que se dan unas condiciones de libertad, esas capacidades se van a ir desarrollando, si no se consiguen dar estas condiciones puede que haya capacidades que nunca se desarrollen. Por ejemplo, cuando una persona adulta dice “Yo no sé pintar” es porque desde pequeño no ha podido desarrollar esa capacidad, que naturalmente todos y todas poseemos al nacer, pero que de una manera u otra no ha desplegado. Una manera de fomentar el despliegue de estas capacidades es a través del juego. Un juego libre, ilimitado, no manipulado, ni corrompido. ¿Y como puede corromperse ese juego? Pues de una manera muy sencilla: poniendo objetivos, interviniendo en él dando ejemplos de juegos, juzgándolo, dirigiéndolo, dando pautas cómo “esto se hace así o se hace asá…” En cualquiera de estos ejemplo lo que llamamos juego ya no lo es, podemos llamarlo de cualquier otra manera, pero juego libre ya no es porque está manipulado desde el exterior.

El juego, investigar, trabajar… todo es lo mismo para la Educación Creadora. Siempre que juegan, manipulan, exploran…. descubren cosas a través de “su juego”. En él no se enseña, no se corrige, es libre. Y a través del juego ellos y ellas van aprendiendo a diferentes ritmos y no de una manera lineal, como se hace en las escuelas, donde un día aprenden los números, otro las letras, ahora el color rojo, etc.

El juego, el aprendizaje, no tiene ningún rumbo determinado, no tiene un programa establecido, y aunque desde fuera parezca una caos, en realidad una cosa se encuentra conectada con otra. Existe un orden interno que no tiene lógica externa. Mirándolo desde fuera vemos que lleva un recorrido extraño (Tiene forma de árbol). Ese orden responde a las necesidades personales de cada persona y no podría haber sido de otra manera. Es diferente y personal según las características de cada individuo. Si conseguimos dejar esta libertad de aprendizaje, si dejamos que se desarrolle esta Deriva Personal, estaremos consiguiendo el desarrollo de personas fuertes, seguras de si mismas y no competitivas. Consiguiendo respetarse a sí mismas, sin auto juzgarse, ni juzgando al resto de las personas de su entorno.

¿Y nosotros y nosotras cómo podemos favorecer este aprendizaje? Pues como ya dije en el anterior post sobre “Educación Creadora”, siendo asistentes, cubriendo las necesidades de cada persona, no adelantándonos a cada descubrimiento, no dando pautas, simplemente acompañando, estando a su lado y favoreciendo con ello su aprendizaje y su propia deriva personal.

No hace falta decir cómo se llega a la meta, con nuestra asistencia en en el juego, en la investigación, puede llegar solo o sola. Aprobamos y aceptamos cada uno de sus pasos, no tenemos que juzgarlo.

El juego es una forma natural de vivir, aprender y crecer.”

Toda esta información ha sido desarrollada a partir de la asistencia a los curso de Diraya y conferencias que he visto como la que os dejo aquí de Miguel Castro y Vega Martín

A través de un pañuelo

El ocio que nos trae creatividad, alegría, mundos nuevos, se puede resumir en ponernos un pañuelo por mundo y abrirnos a personajes que aportan contenidos singulares, humanos y bellos. Es como si en vez de chuches de toda la vida, hubiéramos decidido por una macedonia hecha con amor con nuestras manos y ponerle un toque de frutos secos.
Es así, como nuestra amiga Laura Casla, creadora de Baobab Oci Creatiu y parte con Baobab Espai Comunitari prepara cada taller-encuentro con las familias,  con delicadeza y un enorme respeto por niños y niñas.
Nos felicitamos por ver de cerca tu trabajo.

 

Irene Diez Angulo

Baobab Espai Comunitari

Recreando los patios de colegio

Hora del recreo en un colegio cualquiera. ¿Te has parado a pensar como se disfruta y se hace uso de ese espacio de socialización y aprendizaje? Un tumulto infantil, niños en su mayoría, que juegan al fútbol, otros que corren y niñas sentadas en corros por la periferia del espacio. Los/las que presentan alguna necesidad especial solamente se relacionan con personal técnico, y los/las que por el momento han desarrollado menos habilidades sociales tienden a estar solos/as. Parece que cada uno está a su aire, donde le apetece, o ¿Quizá desde que son pequeños/as les enseñamos a estar de una manera en el mundo?

Si aplicamos las herramientas de análisis que propone el urbanismo feminista y la coeducación, observaremos que el espacio no es neutral al género, sino que está atravesado por múltiples diferencias. La configuración de los patios de recreo concede protagonismo a unos usos en detrimento de otros, e influye en los comportamientos que se producen en él. El hecho de que los chicos ocupen la mayor parte del espacio con una actividad más agresiva y las niñas se resignen a los alrededores es el comienzo de la desigualdad. Esto explica Irene Martínez, profesora asociada de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense y autora del trabajo “Construcción de una pedagogía feminista para una ciudadanía transformadora.” Ella es una de las docentes preocupadas por introducir nuevas pedagogías feministas en los programas académicos de la escuela, una realidad todavía inexistente en España y reducida a talleres opcionales en algunos centros.

Los patios son lugares centrales en la vida de niñas y niños, donde aprenden los códigos de la vida. Estos espacios deberían no sólo garantizar sino también potenciar la accesibilidad y perspectiva de género, la sostenibilidad ambiental y la participación de toda la comunidad educativa, además de ser espacios de inspiración. Como todo espacio compartido, los patios deben responder a las necesidades de a quienes va dirigido, contando con sus voces y creando juntos/as su proyecto común.

Conocedoras y conocedores de esta situación están surgiendo proyectos muy interesantes como:

LA RED DE PATIOS INCLUSIVOS Y SOSTENIBLES, desde la cooperativa madrileña de comunicación y género Pandora Mirabilia, el estudio de arquitectura PEZ arquitectos, y las urbanistas feministas Col.lectiu Punt Sis de Barcelona. Uno de los resultados más visibles, ha sido la reducción del campo de fútbol, que ha dejado entrar un rocódromo donde niñas y niños juegan juntos.

Y otros como el de Laulauenlaseuatinta, que han plasmado a través del dibujo, pintando en el suelo, los juegos que ellas imaginaban en el colegio jugando a la hora del comedor con sus amigos y amigas.

O el de Aserrín Aserrán y su “Proyecto de Patio: una iniciativa que surge a partir de la observación de la actividad que los niños realizan en el patio, que nos plantea dudas sobre el uso que estamos haciendo de este espacio.”

Elena Brocalero

Baobab Espai Comunitari

Pedagogía Verde

Hoy desde Baobab Espai Comunitari os quería hablar del concepto Pedagogía Verde, término del que habla Heike Freire en su libro “Educar en Verde: ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza” y el cual va a ser el hilo conductor del post de esta semana. Os invito a que conozcáis a esta autora en su blog educar en verde

La pedagogía verde entiende al ser humano como una semilla la cual contiene en su interior todo lo necesario para desarrollarse. La tarea del educador o educadora es “ir regando” esa semilla para que de una manera natural y orgánica ambas partes (educador y educando) vayan creciendo mutuamente. No solo aprende el menor de la persona adulta, sino que el adulto también aprende los menores los cuales tienen mucho que enseñarnos. No son entes vacíos que hay que rellenar, sino que son personas que tienen sus particularidades las cuales nos enriquecen en esta relación orgánica que establecemos con ellos y ellas.

La pedagogía verde utiliza el paisaje como medio para comprender y acercarse al mundo, con el fin de favorecer la concienciación medioambiental. En la tierra, la Gaia, todo está interconectado, todas las personas somos parte de la madre tierra, no somos entes aislados, sino que unos dependemos de otros en esta interconexión planetaria. Necesitamos contacto con la naturaleza, de este contacto surge el amor por la Tierra y de esa actitud vital generamos actitudes que nos ayudan a llevar vidas mas sostenibles y acordes con el medio ambiente. La finalidad de todo esto es vivir en paz y en armonía con el entorno y de esta manera asegurar la supervivencia del planeta.

En la sociedad actual vivimos muy alejados de la naturaleza y del resto de los seres humanos, cada vez tenemos más dificultades para relacionarnos con el resto del planeta porque vivimos en una burbuja de comodidad y artificialidad. Hemos perdido nuestra parte natural, nuestra parte animal. Y estamos haciendo que nuestros pequeños también vivan aislados de lo natural, de nuestro propio origen y esencia.

Existen dos conceptos que son biofobia y biofilia. El primero significa miedo a lo natural, a lo que tiene vida. Suelen ser personas que tienen alergia a todo lo que sea natural y se encuentran más cómodos en grandes ciudades rodeados de aparatos tecnológicos y ambientes artificiales.

Y al otro extremo se encuentra la biofilia que sería el amor por lo natural y por acercarse a otras formas de vida. Nuestra especie humana es naturalmente biofílica, pero el ritmo de vida que llevamos nos estamos haciendo cada vez más biofóbicos. En las relaciones con otros seres vivos vivos tenemos el beneficio de  tener una mejor salud mental y un mayor bienestar personal. Las personas biofílicas dan un valor primordial a la naturaleza y generan naturalmente el valor de la empatía hacia otros seres humanos. Está en nuestras manos desarrollar una conciencia ecológica que se base en potenciar las emociones que nos vinculan con la vida. Si no generamos esta empatía con la naturaleza vamos creando personas miedosas con el entorno y con todo lo que les parece extraño. 

Aquí surge el concepto transtorno por déficit de naturaleza. Existe un conjunto de dolencias, consecuencia del ritmo de vida actual que llevamos que afectan a la infancia, como son: estrés, depresión, déficit de atención, hiperactividad, etc. Una de las causas de estas dolencias podría ser ese déficit de naturaleza y la falta de contacto con el medio natural.

Es por todo esto que debemos volver a lo natural, a esa relación orgánica con el medio ambiente. Puede que no podamos ir cada fin de semana al campo o a respirar aire fresco a la montaña, pero en nuestras ciudades existen parques y espacios verdes donde puedes estar en contacto con el medio natural y allí dejar que los peques desarrollen y disfruten de su conexión con la naturaleza. También en nuestras propias casas podemos volver a conectarnos con la naturaleza través de diferentes actividades como las que os propoponemos a continuación:

  • Hacer un altar a la naturaleza en un rincón de nuestra casa donde haya diferentes elementos naturales que vayamos cambiando según la estación del año que estemos viviendo. 

  • Tener unas pequeñas plantas en la terraza o dentro de casa y que los peques puedan regar, manipular la arena, quitar las hojas secas, trasplantar, ver como crecen tallos y flores…

  • Tener un pequeño huerto donde planten hierbas aromáticas, o tomates cherry, … que puedan observar su crecimiento y luego posterior recolección.

Laura Casla

Baobab Espai Comunitari

El descubrimiento de la Educación Creadora

La primera vez que tuve conocimiento del concepto de Educación Creadora fue viendo el documental “Imagine Elephants”. Éste es un proyecto que se centra en la importancia del juego espontáneo y libre, una actividad muy importante que llevan a cabo los seres humanos pero con el paso del tiempo lo vamos dejando de lado, o bien porque nos nos interesa o bien porque estamos demasiado ocupados haciendo otras cosas.

En este documental aparecen personas profesionales de la educación y entre estas personas aparece Miguel Castro, que junto a Vega Martín, crean Diraya y sus “Talleres de Expresión” en Bilbao. Estos 3 talleres (pintar, arcilla y movimiento) están basados y siguen las condiciones del juego de pintar de Arno Stern

Os invito a que visitéis la pagina de Diraya para conocer mas este gran proyecto de aprendizaje a través del juego.

Hoy en lo que me quiero centrar es en el concepto la Educación Creadora. Tanto Miguel como Vega tienen muy claro, y lo repiten en sus cursos varias veces, que la Educación Creadora no es un método, no es una formula que si la llevas a cabo va a dar este u otro resultado. La Educación Creadora es un “aquí y ahora” y depende de cada persona y de cada momento. “Es una reflexión dentro de lo cotidiano” dice Vega Martín. Hay que mirar a la persona, su contexto, su realidad particular y a partir de aquí empezar a servir a sus necesidades. El resultado será diferente, nunca será el mismo en dos personas diferentes y en dos momentos distintos.

En la Educación Creadora no hay maestros o profesorado, somos personas asistentes que detectamos las necesidades de cada uno y una. Cubrimos esas necesidades porque cuidamos del grupo y de las personas. Llevamos a cabo acciones concretas que cuidan a las personas que participan de la actividad. Nos ponemos limites cuidadosos al cuidar del otro y de mi mismo/a. Y es muy importante comprobar si de verdad se cuida la necesidad que hemos intentado cubrir. “Me importas” y por eso te quiero cuidar, es mi limite, no una exigencia externa a mi persona. Y también tenemos que tener claro que no podemos llegar a cubrir todas las necesidades que aparecen en un espacio en un grupo determinado.

Además de todo esto, en los talleres o actividades, debemos conseguir que se cree un clima donde se de un equilibrio entre el espacio personal y el espacio colectivo. La persona asistente también cuenta con la obligación de cuidar el material, que todo esté listo y en orden al empezar la actividad y durante el desarrollo de la misma. Porque hasta los más pequeños detalles son importantes para el correcto desarrollo de la actividad. (hasta las chinchetas en el taller de pintura) Y por último la persona asistente tiene que conocer el juego y el proceso que se va a dar durante el taller.

Otro de sus principios es que hay que educar la mirada sin juicio, cuando observamos a la otra persona “debemos” dejar de interpretar lo que vemos y juzgarlo. Sabemos que es muy difícil pero altamente necesario para poder trabajar este tipo de educación. “Al juzgar nos alejamos de nosotros/as mismos/as.”

Cuando todo esto sucede, cuando dejas de pretender enseñar por objetivos marcados por otro/as y te centras en cada peque o persona adulta, ademas de responder a todo lo que le interesa, lo mejor de todo es que se establece una relación natural en donde aprendemos y creemos como personas las dos partes.

¿Y porque Educación Creadora? Porque durante este proceso siempre se crea algo. Se crea una relación entre la persona y el o la asistente. Durante el juego con unos cartones o con materiales muy simples y sencillos se crea algo. Con cajas un camión, con rollos de papel unos prismáticos,… Cuando los juguetes que les regalamos lo hacen todo, al final no pueden jugar porque no les queda espacio para la imaginación y para crear.

Y me gustaría cerrar este primer acercamiento a la Educación Creadora con una cita de Vega Martín “Sólo en una relación libre donde no hay juicio y, por tanto, no existe miedo, diferente de todo lo demás, y es aceptado incondicionalmente, se puede crecer fuerte y seguro, sin necesidad de compararse con otros/as para afirmarse” (Mª Vega Martín Prado: Educación Creadora. Descubrimiento del libro y la literatura)

Este es solo el principio de una serie de entradas que quiero acercaros sobre Educación Creadora, Deriva Personal y otros muchos conceptos que iremos desarrollando. Toda la información la he sacado de los cursos que Diraya imparte en Bilbao y en La Capsa de Colors en Barcelona.

Esta información, conocer a Miguel y a Vega, a abierto mi mente de una manera poderosa a la hora de acercarme a las personas que participan de nuestros talleres. No es un método, no es una formula, es una forma de vida que impregna cada día, cada momento y que hace que disfrute de mi trabajo cada nuevo día un poquito más.

Laura Casla

Baobab Oci Creatiu

Viajamos por la vía verde de Baobab

Cuándo Elena Brocalero nos invitó a soñar la ciudad que queríamos, sin duda crear un espacio con las alfombras, era acotar una intimidad y proximidad para usar la palabra, reflexionar y expresar esos sueños.

Uno de los aspectos que cohesiona Baobab Espai Comunitari, es su apuesta por dinamizar la participación ciudadana.  El marco legal reduce sus alcances a un si o no sobre la propuesta periférica realizada por una institución pública.

Serían alfombras mágicas, o se llenaron de magia.  Tuvimos relatos de parques con música, sitios con belleza y la nostalgia por los espacios perdidos.  Pero mi asombro vino cuando se verbalizaron visiones sobre un mundo sostenible desde sus vidas y su casa. Hasta la irrupción de una pregunta, una inquietud particular:  Yo tengo dieciséis años, puedo trabajar y no puedo votar, por lo tanto no puedo hacer nada por cambiar leyes que me afectan directamente, ¿qué puedo hacer?.

No podemos dar solución a los graves problemas de nuestra sociedad repitiendo las soluciones del pasado. Escucharnos, establecer canales válidos para que los criterios de las personas sean parte de una estrategia para la vida civil.

Objetivos Desarrollo Sostenible: ¿Podemos alcanzar las metas mundiales?

Empiezo con unas preguntas para todos y todas  vosotras:

¿Creéis que el mundo va a ser un lugar mejor el año que viene?, ¿en la próxima década?, ¿podemos acabar con el hambre, conseguir la igualdad de género, detener el cambio climático, todo ello en los próximos 12 años?

De acuerdo con los gobiernos del mundo, SI PODEMOS. En 2015, sus líderes reunidos en la ONU, en Nueva York, acordaron un nuevo conjunto de metas globales para el desarrollo del mundo con fecha 2030.

Y Aquí están: los ODS.

Se pueden estructurar en tres grupos:

  • Se centran en la lucha contra la pobreza en todas sus formas (perspectiva económica)
  • Se relaciona con los compromisos ambientales (perspectiva medioambiental)
  • Están relacionados con el buen gobierno y la promoción de sociedades pacíficas. (perspectiva social)

Son 17 objetivos, y cada uno de ellos tiene una serie de metas para ayudarnos a conseguirlos, un total de 169. Definidos en la agenda para el desarrollo sostenible 2030.

Estos objetivos son el resultado de un ejercicio de consulta masiva. LAS METAS MUNDIALES, SON LO QUE NOSOTROS, LA HUMANIDAD QUEREMOS SER.

Ese es el plan. Pero supongo que pensaréis, si se puede lograr realmente, esta visión de un mundo mejor.

Pues los expertos han hecho números, y la respuesta es que se puede. Pero no con los métodos de siempre.

La idea de que el mundo se va a convertir en un lugar mejor puede parecer un poco extravagante, vemos las noticias del mundo cada día y el mundo parece ir hacia atrás, no hacia delante. Pero por favor os invito a suspender la incredulidad por un momento:

Debido a que en 2001 la ONU acordó un conjunto de metas los ODM, los antecesores y primera prueba de ODS, se redujo a la mitad el número de personas que vivían en la pobreza para 2015, aunque no se alcanzó el objetivo marcado. ¿Y cómo se logró ese éxito? Mucho se debió al crecimiento económico. Entonces podríamos pensar que el crecimiento económico nos puede llevar a conseguir las metas globales, pero hay que tener en cuenta:

  • que alguno de los objetivos son bastante específicos, acabar con el hambre, y otros son mucho más vagos, como promover sociedades pacíficas y tolerantes
  • y que las victorias fáciles del crecimiento económico, vienen con un coste para el medio ambiente, y nuevos problemas de salud…
  • distancia las desigualdades

Lo que esto nos dice simplemente, es que el PIB no es la solución:

Ejemplos muy gráficos:

  • Rusia tiene mucha riqueza en recursos naturales pero un montón de problemas sociales.
  • China ha experimentado un auge económico pero no ha avanzado mucho en materia de derechos humanos o medioambiente.
  • India tiene un programa espacial y millones de personas sin inodoros.
  • Costa Rica ha priorizado la educación, la salud, y la sostenibilidad ambiental a pesar de su modesto PIB.

Lo que nos hace ver que nuestras elecciones son importantes: si priorizamos el bienestar de las personas podemos lograr mucho más progreso que el que se podría esperar de nuestro PIB. ¿Qué pasaría si todos los países mejoran un poco en convertir su riqueza en bienestar?

Retomo de nuevo la pregunta, ¿Podemos alcanzar las metas mundiales?

Se debe poner en el centro del desarrollo a las personas, ampliando las opciones y oportunidades humanas, ya que los objetivos que se incluyen buscan dotar a las personas de las capacidades necesarias para alcanzar su propio desarrollo. y “Hacer realidad los derechos humanos de todas las personas”.

Lecciones aprendidas de los ODM:

  • Los ODS son universales, deben ser integrados en las agendas nacionales de desarrollo de todos los países, y dirigidos a todas las personas independientemente de su condición social, raza, cultura, etnia y edad.
  • Deben ser implementados teniendo en cuenta las realidades, capacidades y niveles de desarrollo de cada país, respetando sus políticas y prioridades  
  • Tanto los objetivos como las metas, están interrelacionados y vinculados por numerosos elementos transversales. Para alcanzar los objetivos, es necesario implantar todos y cada uno de ellos.

Y esta es la clave del éxito: LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA.

Donde el ODS 17 implica a la sociedad civil organizada. Es nuestra oportunidad para establecer diálogos y fomentar la sensibilización pero también la acción y generar una espiral, que alcance a toda la sociedad.

 

Entrada basada en la charla TED: Michael Green. Cómo podemos hacer el mundo un lugar mejor para 2030.